Primer acercamiento al Visual Thinking en el aula

Cuando hablamos de Visual Thinking o pensamiento visual, muchas veces pensamos en dibujos bonitos, letras perfectas o materiales muy elaborados.

Pero ese no es realmente el punto de partida.

El pensamiento visual no consiste en hacer arte. Consiste en hacer visibles las ideas.

En el aula puede convertirse en una herramienta muy útil, para organizar la información, destacar lo importante, establecer relaciones entre conceptos y facilitar la comprensión de muchos contenidos.

A veces, un esquema visual ayuda más que un párrafo largo, porque nos permite ver de un solo vistazo qué información es importante, cómo se organiza y qué relación existe entre unas ideas y otras.

¿Cómo podemos empezar?

No hace falta dominar el dibujo.

Podemos empezar simplemente con un folio, un lápiz y algunas ideas claras.

Para esta primera aproximación al Visual Thinking he preparado una pequeña guía con cinco pasos básicos y un visual a modo de ejemplo.

1. Selecciona

El primer paso es decidir qué información es realmente importante. No podemos dibujarlo todo ni escribirlo todo. Tenemos que leer, comprender y elegir las ideas principales. Seleccionar ya supone un ejercicio de comprensión.

2. Organiza

Una vez elegidas las ideas importantes, tenemos que darles una estructura. Podemos utilizar títulos, recuadros, nubes, líneas, columnas o pequeños bloques de información. La organización visual debe ayudarnos a entender qué ideas son principales y cuáles dependen de otras.

3. Relaciona

Comprender un contenido no consiste solamente en conocer conceptos aislados. También necesitamos saber cómo se relacionan entre sí. Las flechas, las líneas, los conectores o la distribución de los elementos en el espacio pueden ayudarnos a hacer visibles esas relaciones. Una causa puede llevar a una consecuencia. Una parte puede pertenecer a un conjunto. Una idea puede depender de otra. Todo eso puede representarse visualmente.

4. Dibuja sencillo

No necesitamos hacer dibujos complejos. Un icono, una figura sencilla, una flecha, una bombilla, una lupa, una planta o un pequeño personaje pueden ser suficientes para representar una idea. Lo importante no es que el dibujo sea perfecto. Lo importante es que ayude a comprender. Podemos utilizar lápiz y papel, rotuladores, una pizarra o herramientas digitales.

También podemos apoyarnos en programas como Canva o en herramientas de inteligencia artificial que nos ayuden a buscar ideas, organizar una composición o preparar un primer boceto.

Pero siempre debemos revisar el resultado.

La herramienta nos ayuda, pero la decisión educativa sigue siendo nuestra.

5. Comprueba

Este último paso me parece fundamental. Una vez terminado el visual, tenemos que preguntarnos:

¿Se comprende mejor la información?

Si el dibujo es bonito pero distrae, no está cumpliendo su función.

Si hemos utilizado demasiados colores, demasiados iconos o demasiados elementos, quizá tengamos que simplificar.

Un buen visual debe ayudar a localizar la información importante, comprenderla y recordarla.



 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Esquema de los tipos de textos

Actividad de evaluación entre pares: creación de un mapa visual.

La materia (Ciencias Naturales, 6º primaria)